Este movimiento apareció como tal a
finales de la década de 1980, aunque solo muy
recientemente ha logrado atraer el suficiente interés a
nivel internacional, como para que la ONU dedicara el
año 2002 al turismo ecológico.
En su acepción más común la etiqueta
ecoturismo implica un viaje ambientalmente responsable,
a regiones poco perturbadas para disfrutar del medio
natural y de la cultura de los habitantes de tal medio,
para promover tanto la apreciación de las riquezas
naturales y culturales de los lugares a visitar, como
para dar a la conservación un valor monetario tangible,
que sirva de argumento para convencer tanto a los
visitantes como a los lugareños de la importancia de la
conservación de sus recursos.
Aunque existen diferentes
interpretaciones, por lo general el turismo ecológico se
promueve como un turismo "ético", en el cual también se
presume como primordial el bienestar de las poblaciones
locales, y tal presunción por lo general se refleja en
la estructura y funcionamiento de las
empresas/grupos/cooperativas que se dedican a ofrecer
tal servicio.
Pese a la cortedad relativa de su
existencia, el ecoturismo es visto por varios grupos
conservacionistas, instituciones internacionales y
gobiernos como una alternativa viable de desarrollo
sostenible. Existen países como Costa Rica, Kenia,
Madagascar, Nepal y Ecuador donde el turismo ecológico
detiene en efecto una parte significativa de los
ingresos de divisas del rubro turístico, tal es el caso
de las Islas Galapagos en Ecuador
Hay que notar también que este tipo de
turismo ha sido criticado por su carencia de estándares
y criterios de homologación fiables, que tienden a
provocar que experiencias que no merecerían el título de
ecoturismo, lo utilicen como un medio para mejorar su
imagen pública (por ejemplo, el hecho de poner un gran
complejo hotelero tradicional en un lugar prístino o de
belleza singular para aprovecharse de ese hecho).
Viajes a zonas donde la naturaleza se
conserva relativamente intacta o un poco alterada por la
mano del hombre, algunos tipos de turismo ecológico son
los parques nacionales, reservas biológicas, reservas
forestales, reservas absolutas, refugios de vida
silvestre, etc.